La boda de Elvis Presley y Priscilla Beaulieu: historia y detalles
Actualizado: 14 sept

El 1 de mayo de 1967, Elvis Presley, el verdadero Rey del Rock and Roll, se casó con su novia de muchos años, Priscilla Beaulieu, lejos de Graceland. Elvis estaba rodando Clambake en Los Ángeles y después se dirigió a la ceremonia, celebrada en el Hotel Aladdin de Las Vegas. El enlace fue oficiado por David Zenoff, juez de paz y miembro de la Corte Suprema de Nevada, y duró apenas unos minutos. Poco después hubo una rueda de prensa y, a continuación, una recepción con desayuno para 100 invitados, entre ellos varios miembros de la prensa.
La boda de Elvis Presley y Priscilla Beaulieu fue organizada por el coronel Tom Parker, representante de Elvis. «Poco después de la medianoche del 1 de mayo de 1967», recordó George Klein, amigo de Elvis desde la escuela, en sus memorias, «el cortejo nupcial salió por la puerta trasera de la casa de Elvis en Palm Springs, trepó el muro del jardín y subió a un coche para dirigirse al aeropuerto. Elvis había pedido prestado para la ocasión el avión privado de Frank Sinatra». Se fletó un segundo avión para el resto de los invitados. Como regalo de bodas, Elvis llevó a los padres de Priscilla. Al llegar al Hotel Aladdin para el comienzo de la celebración, utilizaron la entrada trasera para evitar ser reconocidos.
Durante la madrugada, Elvis y Priscilla obtuvieron la licencia matrimonial en el juzgado de Las Vegas. Poco antes de las diez de la mañana, el juez David Zenoff los casó en una suite llena de flores y velas ante unas 14 personas. Los padrinos de Elvis —a quienes regaló gemelos y pasadores de corbata con forma de cabeza de toro y ojos de diamante— fueron Joe Esposito y Marty Lacker. La dama de honor de Priscilla fue su hermana, Michelle Parker, quien organizó la presencia de dos fotógrafos de MGM para documentar la ceremonia.
En cuanto al vestido de la novia, Priscilla lució un diseño blanco de gasa hasta el suelo, adornado con perlas y rematado con tul y una corona de pedrería.
Cuarenta y ocho años después de la ceremonia, Priscilla declaró en una entrevista: «Mi boda fue muy poco habitual. Solo estuvieron presentes personas muy cercanas a nosotros; fue muy privada y eso era lo que queríamos. No queríamos un club de fans. No queríamos un circo. Queríamos hacerlo a nuestra manera y que nadie nos robara aquel momento».
Priscilla guarda buenos recuerdos de aquel día especial, cuando tenía 21 años, aunque también recuerda las dificultades para mantener en secreto la ceremonia y el vestido. «Iba a lugares como los grandes almacenes Neiman Marcus completamente disfrazada. Llegué a usar peluca y todo lo necesario para mantenerlo absolutamente privado», contó.
En aquella época circularon numerosos rumores según los cuales el padre de Priscilla habría querido demandar a Elvis porque el cantante supuestamente no había cumplido sus promesas y había llevado a su novia, cuando tenía 15 años, de viaje a Los Ángeles y Las Vegas sin el consentimiento de sus padres.
Además de esa controversia, también surgieron especulaciones de que Elvis habría sido presionado por Priscilla para casarse. Según esa versión, ella habría amenazado con contar a la prensa detalles de su relación con Elvis cuando todavía era menor de edad. Priscilla siempre negó esa versión.
Después de la ceremonia en Las Vegas, los recién casados pasaron la luna de miel en Palm Springs y, unos días después, regresaron a Memphis. El 29 de mayo volvieron a celebrar la boda con una recepción en Graceland para familiares, amigos y empleados. En esa celebración, algunos admiradores afortunados también tuvieron la oportunidad de participar.


























































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