La boda de Kim Kardashian y Kanye West: todos los detalles de la celebración en Florencia
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La boda de Kim Kardashian y Kanye West tuvo lugar el 24 de mayo de 2014. La mediática ceremonia con el rapero Kanye West se celebró en el Forte di Belvedere, en Florencia. La pareja eligió este lugar porque, según contaron, allí habían concebido a su hija North. El acontecimiento reunió a cerca de 600 invitados, entre cantantes, personalidades del mundo de la moda, miembros del clan Kardashian y representantes de la sociedad californiana.
Antes de todo el lujo de la ceremonia, Kim organizó una despedida de soltera que pasó a la historia junto a sus hermanas y amigas en el Hôtel Costes de París. En la víspera de la boda también hubo un almuerzo prenupcial ofrecido por Valentino Garavani en su residencia, el Château de Wideville, a las afueras de París. Como era de esperar, la novia vistió un diseño de Valentino.
Kim lució espectacular con un exclusivo vestido de Givenchy íntegramente confeccionado en encaje, con bordados y aplicaciones, valorado en aproximadamente 500.000 dólares. Se dijo que el diseño era mucho más elegante que los vestidos de su boda anterior. El velo era delicado y sin adornos. Para completar el look, Kim eligió un maquillaje ligero y llevó el cabello suelto.
El novio, Kanye West, también eligió un esmoquin de Givenchy. Las mujeres de la familia Kardashian-Jenner vistieron de blanco y ejercieron como damas de honor, mientras Kris llevaba en brazos a la pequeña North. Caitlyn Jenner estuvo presente y acompañó a Kim hasta el altar.
Rob, hermano de Kim, no asistió a la boda y su ausencia generó numerosos comentarios y rumores en los medios dedicados a las celebridades. Las versiones que circularon entre bastidores afirmaban que el motivo había sido una discusión con Kim y Kris. También se especuló con que atravesaba una fuerte depresión y no quería aparecer en las fotografías familiares.
Entre los detalles de la celebración, el altar estaba decorado con miles de rosas y una exótica flor mexicana. La tarta nupcial costó alrededor de 5.000 dólares, tenía siete pisos y estaba rellena de fruta.
La música estuvo a cargo del cantante italiano Andrea Bocelli, quien actuó mientras Kim caminaba hacia el altar.
Para recibir a los invitados se eligió una única e inmensa mesa de mármol. El nombre de cada asistente aparecía escrito con pan de oro. La mesa era tan larga que tuvo que ser elevada y, gracias a su disposición, los invitados podían contemplar todo el horizonte de Florencia. Entre los asistentes estaban John Legend, Lana Del Rey y otras celebridades especialmente cercanas a la pareja, que había optado por una celebración más íntima. Cabe recordar que Kim y Kanye alquilaron aviones privados, automóviles, un hotel de cinco estrellas y tratamientos de belleza para todos sus invitados.
Después de la ceremonia, la novia cambió el vestido de Givenchy por un modelo de Balmain más escotado y también llevó el cabello todavía más suelto, adaptándose al ambiente relajado de la fiesta.
El catering de la celebración estuvo a cargo del restaurante más elegante de la ciudad y el menú se basó por completo en la cocina toscana. Cientos de botellas de champán Armand de Brignac acompañaron la fiesta, mientras John Legend animó la noche con sus canciones. Al final, después de más de ocho horas de celebración, numerosos fuegos artificiales iluminaron el cielo para conmemorar una de las bodas más famosas de los últimos tiempos. Tras los festejos, Kim y Kanye viajaron a Irlanda para disfrutar de una breve luna de miel.
















































































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