La boda de Britney Spears y Sam Asghari en 2022: todos los detalles
- 31 jul
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La estrella del pop Britney Spears y el modelo y actor Sam Asghari se conocieron en 2016 durante la grabación del videoclip de “Slumber Party”. Algunos meses después volvieron a encontrarse, comenzaron una relación y desde entonces se volvieron inseparables.
En la propuesta de matrimonio, Sam entregó a Britney un anillo solitario de diamante grabado con la palabra “Lioness”, el apodo cariñoso que utilizaba para ella. El compromiso fue anunciado en septiembre de 2021, exactamente dos meses antes de que terminara la tutela legal controlada por el padre de la cantante.
La princesa internacional del pop y su pareja se casaron el 9 de junio de 2022 con una ceremonia íntima y encantadora celebrada en la casa de Britney en Los Ángeles. La pareja contrató al productor de eventos de celebridades Jeffrey Best, de Best Events, para planificar la boda.
Según People, la ceremonia fue breve, duró aproximadamente diez minutos y reunió a unos 60 invitados. Entre los amigos famosos se encontraban Madonna, Paris Hilton, Kathy Hilton y Drew Barrymore. Sean Preston, que entonces tenía 16 años, y Jayden James, de 15, hijos de Britney con Kevin Federline, no asistieron. Un visitante inesperado también intentó entrar en la fiesta: Jason Alexander, primer marido de la cantante. Llegó a transmitir parte del incidente por Instagram antes de que interviniera el equipo de seguridad. Britney caminó sola hacia el altar al ritmo de “Can’t Help Falling in Love”, de Elvis Presley.
Britney Spears y Sam Asghari
Durante la celebración, Britney cambió de vestuario cuatro veces. El vestido elegido para intercambiar los votos contenía numerosas referencias a la estética nupcial de los años noventa y fue creado especialmente para ella por su amiga de muchos años Donatella Versace. El diseño de seda color marfil tenía escote de hombros descubiertos, silueta recta y ajustada, una larga cola y una abertura profunda. Completó el conjunto con guantes de tul, un choker del mismo color con un broche de pedrería, pendientes redondos, un collar en forma de corazón de oro blanco y una pulsera ovalada, todos con diamantes. Un velo de 4,5 metros cubría su peinado suelto. Más tarde, Britney llevó looks más cortos y sensuales para bailar: un vestido blazer negro, un vestido rojo ajustado con escote en V y flecos en los hombros, y otro modelo rojo inspirado en una chaqueta para cerrar la fiesta.
Sam eligió un esmoquin negro clásico, realizado a medida por Versace. Lo combinó con zapatos de charol sin calcetines, creando un estilo relajado y elegante.
Britney eligió una alianza clásica cubierta de diamantes y un segundo anillo con piedras de talla marquesa, ambos diseñados por Stephanie Gottlieb para combinar con su anillo de compromiso. Sam llevó una alianza de platino con el centro cepillado y los laterales pulidos.
Como en un verdadero cuento de hadas, Britney llegó a la ceremonia en un hermoso carruaje decorado con rosas y tirado por un caballo blanco cuyos cascos habían sido pintados de dorado.
La decoración estuvo compuesta por rosas en el fondo del altar, en la entrada y a lo largo del camino, con arreglos altos. Rosa, blanco, crema y dorado formaron la paleta seleccionada para el gran día.
DJ Albert fue responsable de la música y utilizó versiones remezcladas de canciones de la propia Britney, como “Toxic”, además de temas asociados a invitadas especiales, entre ellos “Like a Virgin”, de Madonna.
Al final de la celebración, la pareja salió en un Rolls-Royce blanco decorado con rosas y las palabras “Just Married”. Los invitados levantaron varitas iluminadas que crearon una brillante despedida plateada.
Fue una boda inconfundiblemente à la Britney: teatral, romántica, glamurosa y profundamente personal.

























































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