La boda de Flora Ogilvy y Timothy Vesterberg: guía completa
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El 26 de septiembre de 2020 fue la fecha elegida por la nieta de la princesa Alejandra, prima de la reina Isabel II, para formalizar su unión con Timothy Vesterberg. Flora Ogilvy, consultora de arte, se casó en una ceremonia privada en la Capilla Real del Palacio de St James, en Londres. La novia dio el «sí, quiero» a Timothy Vesterberg, financiero y exjugador de hockey sueco.
Aunque Flora no es tan conocida como sus primos lejanos, los príncipes William y Harry, ha asistido a diferentes encuentros de la familia real, como la boda de Lady Gabriella Windsor en mayo de 2019. Se esperaba que su enlace estuviera marcado por la pompa propia de las bodas reales, pero, como muchas novias durante la pandemia, Flora Ogilvy se casó con Timothy Vesterberg en un pequeño evento privado. La celebración se mantuvo en secreto durante un tiempo, hasta que Flora compartió la noticia en Instagram: «Timothy y yo nos casamos en privado en la Capilla Real del Palacio de St James el sábado 26 de septiembre. Estamos realmente felices y deseamos celebrarlo el próximo año», escribió. Esa segunda celebración efectivamente tuvo lugar en 2021.
Para la primera ceremonia, celebrada en septiembre de 2020, la novia eligió un vestido clásico, discreto y elegante, de manga larga y escote cuadrado. El diseño era de Emilia Wickstead, una de las firmas favoritas de otra integrante de la realeza, Kate Middleton. Los pendientes que Flora llevó habían pertenecido a su abuela.
Casi un año después de la primera ceremonia, tal como Flora había anunciado, la pareja volvió a celebrar su unión. Fue el 10 de septiembre de 2021, esta vez con una presencia mayor de familiares y amigos, cuando la situación de la pandemia ya estaba más controlada. La ceremonia tuvo lugar en St James’s, Piccadilly, en Londres.
En esta ocasión, además de contar con más invitados, la novia eligió un vestido algo más llamativo. El modelo, de estilo romántico, presentaba escote en «V», mangas largas transparentes y un estampado floral. El conjunto clásico se completó con un velo de tul y una tiara Ogilvy que había pertenecido a su abuela. La pieza encierra una historia familiar especial: cuando la princesa Alejandra aún era soltera, recibió de sus padres cinco flores de diamantes que solía llevar en el cabello. Al casarse decidió convertirlas en una tiara y añadió perlas al diseño. Fue esa misma joya la que Flora lució en su boda, una pieza valiosa no solo por sus materiales, sino por el significado afectivo que conserva para la familia.
Entre los invitados a la segunda ceremonia estuvieron los padres de la novia, James y Julia Ogilvy, su hermano Alexander y su abuela, la princesa Alejandra de Kent. También asistieron diversas figuras de la nobleza británica, entre ellas el príncipe Eduardo, hijo menor de Isabel II, y la condesa de Wessex.
Las dos ceremonias de Flora Vesterberg ilustran bien la tendencia de las bodas reales recientes: celebraciones discretas e íntimas que, aun así, conservan toda su grandeza.




























































































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