
Patricia Vaks crea una boda moderna y escultórica en el Copacabana Palace
Una intervención contemporánea en un hotel histórico
Para la boda de Renata y Fred en el Belmond Copacabana Palace, Patricia Vaks desarrolló un proyecto destinado a introducir un lenguaje moderno y artístico en la arquitectura clásica del hotel, en vez de repetir la decoración tradicional de salón.
72 horas de montaje

Fotografía: Rafa Pinheiro Fotografia / Inesquecível Casamento.
Fotografía: Rafa Pinheiro Fotografia / Inesquecível Casamento.

Fotografía: Rafa Pinheiro Fotografia / Inesquecível Casamento.

Fotografía: Rafa Pinheiro Fotografia / Inesquecível Casamento.
La fuente editorial informa de que el montaje duró 72 horas. Uno de los elementos definitorios fue una escultura aérea dorada diseñada por Vaks sobre la mesa de postres, junto a un ambiente espejado centrado en una estructura dorada de más de seis metros de diámetro.
Material, escala y contención
La pareja quería específicamente un diseño con menos masas florales convencionales y más intervención escultórica. Las flores suministradas por Orlando Ambrósio completaron la composición sin convertirse en el único lenguaje visual del evento.
Créditos
Decoración: Patricia Vaks. Lugar: Belmond Copacabana Palace. Flores: Orlando Ambrósio. Estructuras: Lonarte. Mobiliario: Festah Móveis.
Fuente editorial
https://inesquecivelcasamento.com.br/casamentos/cerimonia-classica-pelos-saloes-do-belmond-copacabana-palace-veja-o-casamento-de-renata-e-fred/amp/
Galería del proyecto
Créditos fotográficos
Fotografía: Rafa Pinheiro Fotografia; Ellen C. Soares.
Análisis del diseño: dorado escultórico dentro de un palacio clásico
La boda de Renata y Fred en el Belmond Copacabana Palace se concibió como una intervención contemporánea en un hotel clásico muy reconocible. Patricia Vaks desarrolló un concepto decorativo que no dependía de la abundancia tradicional de grandes centros florales. En cambio, la boda equilibró muebles, arquitectura, trabajo en metal y arreglos selectivos para crear una atmósfera más escultórica.
La instalación definitoria fue una escultura dorada suspendida sobre la zona de postres. Su protagonismo convirtió el volumen vertical de la sala en parte del proyecto y estableció un foco distintivo sin repetir el mismo arreglo en cada mesa. La fuente indica que el montaje general requirió aproximadamente 72 horas, lo que muestra cómo la ejecución dependía de una producción coordinada y no solo del arreglo de las mesas.
Festah Móveis suministró mobiliario para la ceremonia, los salones, la cena y las zonas de postres, mientras Lonarte se encargó de las estructuras cubiertas que ayudaron a adaptar los espacios del evento. Orlando Ambrósio trabajó en las flores, aportando un contrapunto botánico a los elementos más arquitectónicos. Esta mezcla permitió que la decoración mantuviera su elegancia en un hotel histórico y expresara a la vez una personalidad contemporánea.
Claudio Tironi dirigió la planificación y la coordinación de la ceremonia. La fotografía se acredita a Rafa Pinheiro Fotografia. El proyecto ilustra una distinción útil entre el lujo como cantidad de flores y el lujo como precisión de diseño: aquí, las relaciones entre escultura suspendida, muebles, proporciones de la sala y puesta en escena cuidadosa fueron centrales para el resultado visual.


























































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